Patricia Martínez Ruiz
La factura electrónica B2B en España ya no es una hipótesis regulatoria. La Ley Crea y Crece modificó la Ley 56/2007 para establecer que todos los empresarios y profesionales deberán expedir, remitir y recibir facturas electrónicas en sus relaciones comerciales con otros empresarios y profesionales. Además, emisor y destinatario deberán proporcionar información sobre los estados de la factura.
Pero hay un matiz importante: que la obligación esté recogida en la norma no significa que todas las empresas deban operar ya bajo el nuevo sistema técnico. El Real Decreto 238/2026 desarrolla el sistema español de factura electrónica obligatoria entre empresarios y profesionales, fija requisitos técnicos y de información, y regula aspectos como plataformas privadas, solución pública, interoperabilidad y estados de factura. La Agencia Tributaria comunicó su publicación en el BOE el 31 de marzo de 2026.
Este punto es clave para no tomar decisiones precipitadas. El marco está aprobado, pero la aplicación efectiva queda diferida hasta la entrada en vigor de una Orden ministerial que debe desarrollar elementos técnicos de la solución pública. Desde esa Orden empezarán a contar los plazos de adaptación: doce meses para empresas con volumen de operaciones superior a ocho millones de euros y veinticuatro meses para el resto.
Dicho de forma simple. No conviene esperar, pero tampoco conviene comunicar ni decidir como si todo estuviera cerrado.
El calendario real. La fecha no es el único problema
Muchas empresas están enfocando la conversación en una pregunta demasiado estrecha: “¿cuándo será obligatorio?”. Es una pregunta lógica, pero insuficiente.
El calendario importa, claro. Sin embargo, para una compañía con SAP ECC o SAP S/4HANA, el riesgo no está solo en llegar tarde a una fecha. El riesgo está en descubrir demasiado tarde que la factura electrónica afecta a procesos que no estaban preparados: datos maestros incompletos, circuitos de aprobación poco trazables, rechazos gestionados por correo, pagos parciales no conectados con la información exigida o integraciones externas sin una gobernanza clara.
La preparación debería empezar antes de que el contador normativo se active formalmente. No para sobreactuar, sino para ganar tiempo en las decisiones que no se resuelven en pocas semanas: arquitectura, datos, procesos, integración y pruebas.
Si tu empresa trabaja con SAP, este es el momento de realizar un análisis de impacto de la factura electrónica B2B antes de decidir tecnología, plataforma o modelo de integración.
Qué obligaciones introduce el sistema
El sistema español de factura electrónica no se limita a sustituir el PDF por un formato estructurado. El Real Decreto 238/2026 define un modelo formado por plataformas privadas de intercambio de facturas electrónicas, la solución pública de facturación electrónica y la posible combinación de ambas vías. También establece requisitos de interoperabilidad, interconexión y comunicación de información asociada a las facturas.
Esto tiene consecuencias prácticas. Las empresas deberán pensar cómo emiten, cómo reciben, cómo identifican su punto de entrada, cómo se relacionan con plataformas privadas y cómo se comunican determinados estados. En entornos SAP, esto exige revisar la conexión entre facturación, compras, cuentas a pagar, cuentas a cobrar y tesorería.
La obligación no debe interpretarse como un trámite documental aislado. Es una nueva capa operativa sobre el ciclo completo de la factura.
Estados de factura. Qué está ocurrendo
Esta tabla resume lo que demasiadas empresas todavía no están mirando. Y es que el problema no está solo en “enviar XML”. El problema está en alinear la factura electrónica con la realidad operativa de la compañía.
En un entorno SAP maduro, cada factura forma parte de una cadena de procesos. Puede nacer de un pedido, vincularse a una entrega, depender de una entrada de mercancías, generar una contabilización, activar una aprobación, provocar una incidencia o terminar en un pago. Si la solución de factura electrónica en SAP no entiende esa cadena, el cumplimiento se vuelve frágil.
SAP ECC y S/4HANA. Dos realidades distintas
La parte más delicada no será necesariamente generar una factura electrónica. Muchas organizaciones ya han trabajado con SII, TicketBAI, Batuz, Veri*Factu o circuitos de facturación digital. El salto está en la gestión completa de la vida de la factura.
El Real Decreto establece que los destinatarios deberán informar sobre la aceptación o rechazo comercial de la factura y sobre el pago efectivo completo, incluyendo su fecha efectiva. También permite informar estados adicionales como aceptación o rechazo parcial, pago parcial o cesión de la factura a un tercero. Esta información deberá remitirse en un plazo máximo de cuatro días naturales, excluyendo sábados, domingos y festivos nacionales, desde que se produce el estado correspondiente.
Aquí empiezan los problemas reales.
Una cosa es contabilizar una factura. Otra muy distinta es saber si ha sido aceptada comercialmente, si ha sido rechazada, si el rechazo está documentado, si se ha pagado parcialmente, si el pago efectivo coincide con la fecha prevista o si la información puede comunicarse de forma fiable al sistema correspondiente.
En muchas empresas, esos datos no viven en un único lugar. Parte está en SAP, parte en bancos, parte en aprobaciones internas, parte en correos electrónicos y parte en hojas de cálculo. Esa dispersión es incompatible con una gestión sólida de la factura electrónica B2B.
Antes de implantar una solución, revisa cómo se gestionan hoy en tu organización la aceptación, el rechazo, el pago parcial y la fecha efectiva de pago. Ahí aparecerán los puntos débiles.
La solución pública y las plataformas privadas
El modelo español contempla tanto plataformas privadas como una solución pública de facturación electrónica. La AEAT será el organismo encargado de desarrollar y gestionar esa solución pública, que además deberá permitir la expedición de facturas, la generación de información sobre estados, incluido el pago efectivo completo, y la puesta a disposición de dicha información a contrapartes y Administración.
Esto no significa que todas las empresas vayan a operar igual. Algunas optarán por plataformas privadas. Otras podrán usar la solución pública. Y muchas organizaciones medianas y grandes necesitarán una combinación de sistemas, integraciones y procesos internos para no romper su operativa.
Para una empresa SAP, la pregunta no debería ser únicamente “qué plataforma usamos”. La pregunta correcta es más incómoda: qué modelo permite mantener trazabilidad, control del dato, automatización y capacidad de evolución normativa.
Por qué SAP cambia la complejidad del proyecto
En empresas con SAP, la factura electrónica no es una pieza suelta. Está conectada con maestros de clientes y proveedores, documentos de venta, facturas recibidas, pedidos, entradas de mercancía, contabilización, aprobación, pagos, conciliación e informes financieros.
Por eso, una adaptación superficial puede crear más trabajo del que resuelve. Si la solución elegida obliga a gestionar estados fuera de SAP, duplicar validaciones, reconciliar manualmente información de pagos o depender de procesos externos, la empresa puede cumplir formalmente, pero operar peor.
El objetivo no debe ser solo “cumplir”. Debe ser cumplir sin deteriorar el proceso.
Aquí es donde i3s puede aportar una mirada diferencial. La experiencia en entornos SAP, junto con proyectos previos vinculados a SII, TicketBAI, Batuz y Veri*Factu, permite interpretar la factura electrónica B2B como lo que realmente es: un proyecto de cumplimiento, integración y proceso financiero.
Qué deberían hacer ahora las empresas
Una empresa que quiera prepararse con criterio debería empezar por un diagnóstico de impacto. No por una compra rápida.
Ese diagnóstico debe revisar sociedades afectadas, volumen de facturas emitidas y recibidas, procesos actuales de aprobación, calidad de datos maestros, gestión de incidencias, arquitectura SAP, integraciones existentes y nivel de automatización de pagos. También debe identificar qué parte del ciclo se quiere gestionar dentro de SAP y qué parte se delegará en plataformas o servicios externos.
i3s puede acompañar a empresas con SAP ECC y SAP S/4HANA en una hoja de ruta de adaptación a la factura electrónica B2B, combinando análisis normativo, procesos financieros e integración tecnológica.
La factura electrónica B2B en España ya tiene un marco claro: existe una obligación legal, un desarrollo reglamentario y un calendario que se activará con la Orden ministerial pendiente. Pero reducir el asunto a una fecha sería un error.
Para las empresas con SAP, la cuestión crítica es cómo preparar los procesos, los datos y las integraciones para gestionar el ciclo completo de la factura: emisión, recepción, aceptación, rechazo, pago efectivo, trazabilidad y comunicación de estados.


